Inicio › Foros › La cocina del Roller › 3.- Genética y selección › El «Método»
- Este debate tiene 1 respuesta, 2 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 2 meses, 4 semanas por
Rafael Cortázar.
-
AutorEntradas
-
-
noviembre 6, 2025 a las 9:48 pm #545
Tengo mucho interés en saber más sobre » El Método». He leído los artículos sobre este tema publicados en la revista «El Canario Roller» escritas por José Espósito donde describe dicho «Método».
Me gustaría saber más, profundizar más en este tema. ¿Qué pautas debo seguir? Desde como iniciar dicho Método, parámetros, valores. ¿Qué debo tener muy en cuenta? Manejo de los ejemplares con los que voy a seguir y practicar dicho Método, etc.
-
noviembre 6, 2025 a las 9:49 pm #546
Sobre el escrito de José Expósito: Formación de una línea de canto Harz
Es normal que un criador, cuando empieza o lleva poco tiempo criando canarios de canto, se sienta como fuera de juego al leer un artículo sobre genética, como es su caso. No se asuste. Para mí ya es muy importante que ponga interés en comprender un tema que, de por sí, es complejo. Hubiera sido peor que pasara de largo y no sintiera curiosidad.
Debe leerlo muchas veces, y yo, por mi parte, voy a intentar darle un resumen de este escrito de mi amigo José Expósito (Q. E. P. D.).
“Cómo comenzar una línea de canto Harz”
José Expósito López (agosto de 2001)Aparte de amigo, yo era colaborador de José. Hablábamos mucho sobre este tema y todos los años nos juntábamos en su casa y en la mía para oír los canarios. Hacíamos un estudio concienzudo de los resultados que teníamos sobre la mesa, fruto de los cruces realizados, después de haberlos analizado previamente el año anterior. Los dos criábamos la misma estirpe que, como habrá leído en el artículo, eran animales homocigóticos respecto a unas características, imprescindible para que se lleve a cabo la transmisión.
Él menciona un canario que destaca en el canto y le concede el honor de ser un pájaro “Bandera” dentro de la estirpe que ya tenemos. El siguiente paso es estructurar un método, una forma de trabajo con él, para fijarlo y que no se pierdan sus cualidades.
José era más científico que yo; a mí me gustaba más el trabajo de campo. Formábamos un buen equipo, con todo apuntado hasta el más mínimo detalle. Es necesario que un trabajo científico vaya acompañado, en paralelo, de un trabajo de constatación, de una buena estadística sobre el tema. Es la forma de dar por válidas las teorías: con la práctica. La complejidad radica en que hay que esperar cuatro años para hacer los cierres importantes, que serán los que confirmarán si el trabajo que se está haciendo es correcto.
Comprobábamos si el canto de los jóvenes correspondía con el cruce que nos marcaba el método establecido. Su trabajo se centraba en formar las parejas, y el mío empezaba cuando escuchábamos los canarios fruto de esos cruces. La estadística, basada en unos parámetros que yo anotaba allá por el año 1996 (y que sigo haciendo ahora), nos servía para confirmar si eran adecuados los cruces. Cuando hacíamos las parejas, ya sabíamos cómo cantarían los hijos.
En definitiva, formar una línea quiere decir que necesitamos llevar los genes del macho Bandera a muchos ejemplares. Se empieza criando con cuantas más hembras mejor (que sean de la familia, no extrañas) y, a partir de ahí, sus descendientes criarán para ampliar el abanico de ejemplares con los genes del Bandera, según explica José en el artículo.
En el escrito emplea distintas modalidades de consanguinidad:
Lineal: padre, hijos, nietos, bisnietos.
Paralela: hermanos, hermanastros…
Escalera de hembras: madre, hijas, nietas, biznietas.
La dificultad radica en que se necesita llevar hacia adelante muchos ejemplares, y un solo criador acabará desbordado. Lo ideal es trabajar con un equipo de criadores que apueste por mantener unas características concretas: las del “Bandera” inicial. No obstante, con las estadísticas que he ido acumulando durante 29 años, se puede reducir ese número de ejemplares a seleccionar, porque los parámetros utilizados ya nos indican por dónde se establece la transmisión de los caracteres.Bueno, José estableció los cruces utilizando la consanguinidad para que no se dispersaran los genes que le interesaban mantener, y podrá comprobar en el escrito que hace cierres que podríamos considerar como “apretones”. Es una forma de concentrar y hacer que se vuelvan dominantes, para aumentar la capacidad de transmisión.
Con esos cierres consanguíneos se consigue, en cuatro años, tener una descendencia homocigótica en relación al “Bandera”. Este trabajo implica tener como apoyo genético un criadero con una base familiar en relación con las características que se buscan.
No obstante, también se puede establecer una línea de cría con un “Bandera” que sea heterocigótico, que haya surgido un año por capricho genético. Claro que con un método distinto, puesto que no habrá apoyo genético por parte del propio criadero. Es otra forma de trabajar. Lo que sí sería de utilidad son los parámetros y estadísticas acumuladas durante años, que nos facilitarían el seguimiento genético hasta conseguir, en el cuarto año, hacer los cierres apropiados.
Entiendo que llegar al fondo del escrito de mi amigo Expósito no es fácil para el criador que empieza; hay que leérselo muchas veces.
Espero que le hayan sido de alguna utilidad mis comentarios. A su disposición.
-
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.
