Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna.

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    • #645
      Aprendiz del Roller
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        Ya podéis disfrutar de una nueva lectura en nuestra sección La Cocina del Roller.

        En esta ocasión compartimos el artículo de Rafael Cortázar Casado: “Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna”

        Un tema poco habitual, pero muy interesante, que invita a pensar sobre la relación entre los ciclos naturales y la cría de nuestros canarios.

        Además del texto original en español, incluiremos también los enlaces a las traducciones para que pueda ser leído por aficionados de distintos países.

        Os animamos a leerlo y a seguir disfrutando de La Cocina del Roller.

        #LaCocinaDelRoller #CanarioRoller #HarzerRoller #Luna #Biorritmos #Cría #Canaricultura

      • #646
        Rafael Cortázar
        Moderador

          Sobre la cría de los canarios. Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna.
          Por Rafael Cortázar Casado.

          Tengo un amigo de muchos años que cría canarios Roller igual que yo; bueno, perdón, igual porque criamos la misma variedad de canto, pero con distintos matices a la hora de ayudar a nuestros animales en esa etapa tan importante de sus vidas.

          Por cierto, cuando tenemos la ocasión de hablar y sale este tema de la cría, siempre me hace el mismo comentario: “yo siempre junto las parejas el día de San José”.

          Cada criador tiene su librillo, en muchos casos coincidente con otros y en la mayor parte de los casos con importantes diferencias, pero no por eso debemos ignorar las verdaderas pautas a seguir para el comienzo de la cría, válidas para todos nosotros.

          Independientemente de la latitud geográfica en la que se encuentre el criadero, es la NATURALEZA, con mayúsculas, la que marca los pasos. Tres, como más importantes, son los que debemos tener en cuenta para el inicio de la cría.

          El primer aviso que recibimos es que los días empiezan a ser más largos. “Ya anochece más tarde”, me dice mi mujer y me pone sobre aviso; el segundo es que los días ya no son tan grises, empiezan a ser más luminosos, la luz es más intensa; y el tercero es que empiezan a subir las temperaturas.

          Todos, en alguna ocasión, hemos observado el paso de los gansos en formación de punta de flecha, hablando entre ellos que da gusto oírlos y verlos en busca de sus territorios de cría. Se acerca la primavera.

          Posiblemente habrá diferencias dependiendo de si es un criadero en terraza al aire libre o en salas cerradas con ventanales, de cómo esté orientado, y de un largo etcétera…, pero la naturaleza manda y, cuando se acerca la primavera, a nivel fisiológico en todos los seres vivos empiezan a moverse las hormonas correspondientes, responsables de la multiplicación, y se preparan para la nueva estación.

          Cuando digo todos los seres vivos me refiero a todos: los racionales, los irracionales y los vegetales…, como más importantes para nosotros a la hora de profundizar e intentar comprender cómo funciona este complejo mecanismo de la fecundación.

          No obstante, hay criadores que por circunstancias se ven en la necesidad de empezar a criar antes de que la naturaleza mueva la batuta de inicio, y lo que hacen es provocar de forma artificial una primavera prematura. Con luz artificial y relojes programados les proporcionan más horas de luz a los canarios y, de forma engañosa, contra natura, consiguen sacar adelante una nueva generación.

          Si el adelanto provocado de la cría es de un mes, bueno, los problemas para el canario no serán muy graves. Pero si es mayor el tiempo adelantado, se les provoca a nivel fisiológico un desajuste. Un ejemplo para entenderlo mejor.

          Un criador compañero en nuestra Asociación ha traído canarios de fuera de España para trabajar en su criadero. Donde nacieron estos ejemplares se regían sus funciones vitales por la estación propia, con unos parámetros acordes a esa latitud geográfica. Su reloj biológico estaba funcionando al compás con la naturaleza.

          Y de pronto se encuentran en otra posición geográfica, con un adelanto en su ciclo natural: días más largos, mayor intensidad de luz, más temperatura. Resultado: nada más llegar al nuevo criadero, empiezan a poner huevos las hembras. Internamente, en su organismo, se ha producido un desajuste a nivel hormonal que se deberá ir ajustando a base de tiempo en su nuevo hábitat.

          Adelantar la primavera artificialmente a nuestros canarios no es muy aconsejable.

          En estas cuatro líneas que llevo escritas he puesto sobre la mesa dos tipos de relojes que están íntimamente relacionados entre sí: la naturaleza y los seres vivos. Yo diría que relacionados entre sí y, en el caso de los seres vivos, muy influenciados.

          Pongamos un ejemplo que nos ayude a entrar en este complejo tema: yo mismo como persona, mis canarios como animales y mis bonsáis como vegetales. A los tres nos influyen las cuatro estaciones del año, las cuatro estaciones de la luna, el perigeo y el apogeo de la luna en su movimiento de acercamiento y distanciamiento de la Tierra.

          Los tres seres vivos del ejemplo tenemos nuestro propio reloj interior, intrínseco, particular, que nos distingue, y nuestros propios biorritmos, todos ellos, por cierto, muy influenciados por la naturaleza en que vivimos.

          Hay unos dichos populares que todos conocemos y que vienen al caso: “La primavera la sangre altera”. Si notamos cambios en la receptividad de la pareja, el comentario es que está la luna llena.

          Efectivamente, altera no solamente a los humanos, también a los animales y a las plantas, cada uno con sus peculiaridades, pero todos se ven afectados y condicionados por la señora LUNA.

          Según en qué año estemos, en qué mes, en qué día, en qué estación esté la luna, a qué distancia de la Tierra se encuentra, si se está acercando o, por el contrario, se está retirando, o si está en pleno apogeo o en pleno perigeo. Todo esto influye; incluso la señora luna se encarga de las mareas en los ratos libres que le quedan.

          En fin, he mencionado nueve circunstancias que van a influir, queramos o no, en los relojes biológicos de los seres vivos en la Tierra. Posiblemente habrá alguna más, pero yo no las estoy teniendo en cuenta en mi trabajo de campo, en el estudio que empecé en 2019 —ahora hace siete años— y tres que me quedan para completar las estadísticas que me ayuden un poquito más a comprender la relación existente entre la cría y la luna.

          Para este trabajo de diez años me estoy sirviendo del LUNARIO de MICHEL GROS, que empecé a utilizar ya hace unos veinte años, cuando comencé a cultivar bonsáis. Herramienta imprescindible para la manipulación de las plantas. Yo lo compro todos los años.

          Es un trabajo sobre todo lo que acontece en la cría relacionado con los nueve apartados que he mencionado de la luna. Todo apuntado en el libro de cría, y me sirve para ver cómo influye la luna en función de dónde y cómo se encuentre en determinados momentos. Espero ordenar conclusiones de la estadística cuando tenga, en 2028, todos los datos de la cría.

          Centrándome siempre en la luna llena, lo que me ha llamado la atención en los años que llevo con este estudio es que la luna está situada en el perigeo y empezando a separarse de la Tierra a partir de los meses de junio y julio, estando en esas circunstancias los meses de verano, otoño e invierno.

          Es en enero cuando la luna está en pleno apogeo y empieza a acercarse a la Tierra en los meses de febrero, marzo, abril y mayo, precisamente los meses en que los seres vivos son más propicios para reproducirse, principalmente los animales y las plantas (este año 2026).

          En estas fotos pueden ver cómo la luna llena se desplaza del apogeo al perigeo a medida que pasan los meses, pero tengan en cuenta que, aunque los movimientos de la luna son cíclicos, o sea que se repiten con unas pautas propias, no ocurre lo mismo en lo referente a los días en que ocurren dichas circunstancias.

          En los siete años que llevo apuntando datos, nunca me ha coincidido de un año para otro en el día, en el mes y en el posicionamiento y la estación de la luna. Este año el ciclo de la luna es lo que ven en las fotos; el año que viene no tendrá nada que ver.

          Ya sabemos que la luna describe una elipse en su desplazamiento en torno a la Tierra, tardando catorce días en pasar del perigeo (cerca de la Tierra) al punto más lejano de la Tierra (apogeo), y otros catorce días para volver al punto de inicio, un total de veintiocho días para el ciclo completo. Precisamente este desplazamiento de la luna, junto con la estación en que se encuentre con respecto al Sol, es lo que más influye en los seres vivos, por lo que estoy viendo en la estadística que estoy haciendo.

          Criar canarios utilizando un lunario no es muy corriente y seguro que se pueden contar con los dedos de una mano los criadores que lo hagan.

          El lunario es un libro de bolsillo que es muy barato de precio. Ojalá algún otro criador al que le guste investigar se ponga a reflejar en las hojas de cría, de igual forma que anota cuándo hace el nido la hembra, cuándo pone huevos, etc., que luna tiene, dónde se encuentra, etc. Con el tiempo sacará conclusiones válidas para el futuro y para otros aficionados.

          Si no se está acostumbrado a usarlo, así de entrada parece complicado, pero no lo es tanto. Es cuestión de apuntarlo todo y sacar conclusiones una vez terminada la cría. Y el año que viene, apuntar y comparar con los datos del año anterior.

          No obstante, a pesar de ser cierto que la influencia de la luna en el reloj biológico de los seres vivos los condiciona en su día a día, se tienen que dar al mismo tiempo las tres premisas que mencioné al principio: días más largos, luminosidad y temperatura.

          Si tenemos borrascas imprevistas que alteren este equilibrio, entonces los efectos beneficiosos del posicionamiento de la luna se verán alterados y los animales atrasarán su ciclo hasta que las condiciones meteorológicas acompañen.

          Pero, para ver la importancia que tiene la luna en los seres vivos, les pondré unos ejemplos relacionados con el bonsái.

          El bonsái es una obra de arte viva. Nunca está terminado de modelar, puesto que está vivo, siempre está cambiando, y para mantenerlo y conseguir llevarlo a su máxima belleza el cultivador tendrá que trasplantar de maceta para mantener un volumen de raíces que le permitan vivir en un espacio reducido (se hace en cuarto menguante, con la luna acercándose a la Tierra en su cuarto día); podar ramas que desarrollaron en la estación anterior para mantener su forma y el equilibrio entre las distintas masas (se hace cuando la luna esté en pleno perigeo).

          Si se cortara en el apogeo o con la luna retirándose de la Tierra, toda la vitalidad estará en la parte aérea del árbol; saldría la savia a borbotones, puesto que el alejamiento de la luna hace un efecto de succión como si de un imán se tratara; secaría la rama y su raíz correspondiente.

          Por el contrario, si se hace la poda en pleno perigeo, toda la vitalidad estará en la tierra, en las raíces; daría la sensación de que la rama está seca, no saldría nada de savia.

          Los múltiples trabajos que requieren los bonsáis se deberán realizar en el momento adecuado y en función de la variedad de planta que tengamos, puesto que no se actúa de igual forma con un caduco que con un perenne, por poner un ejemplo; ni tampoco las circunstancias de la luna serán las mismas en función de la especie que se trabaje.

          Seguro que se hacen una idea de lo útil que es un lunario para trabajar los bonsáis y, en general, cualquier ser vivo del reino vegetal.

          En fin, este es un tema muy complejo, pero creo que se podría tener en cuenta y se debería tener en cuenta. Sobre todo viene bien cuando uno tiene un canario muy bueno y quiere trabajar con él.

          En el próximo escrito veremos el aprovechamiento de los biorritmos del canario para obtener descendencia —solo machos o solo hembras— utilizando a la vez a nuestra amiga la luna.

          Un saludo.

          • #650
            Aprendiz del Roller
            Participante

              Os invitamos a leer un nuevo artículo de Rafael Cortázar Casado:
              “Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna”

              Una lectura muy interesante que nos anima a reflexionar sobre la naturaleza, los ciclos biológicos y la posible influencia de la luna en la cría de nuestros canarios.

              🌍 Junto al texto original, compartiremos también los enlaces a sus distintas versiones:
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              📖 Os animamos a leerlo y compartirlo.

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