Inicio › Foros › La cocina del Roller › 2.a.- Calendario Harzer: Cría › Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna.
- Este debate tiene 3 respuestas, 2 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 1 semana, 3 días por
Rafael Cortázar.
-
AutorEntradas
-
-
marzo 15, 2026 a las 2:45 pm #645
Ya podéis disfrutar de una nueva lectura en nuestra sección La Cocina del Roller.
En esta ocasión compartimos el artículo de Rafael Cortázar Casado: “Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna”
Un tema poco habitual, pero muy interesante, que invita a pensar sobre la relación entre los ciclos naturales y la cría de nuestros canarios.
Además del texto original en español, incluiremos también los enlaces a las traducciones para que pueda ser leído por aficionados de distintos países.
Os animamos a leerlo y a seguir disfrutando de La Cocina del Roller.
#LaCocinaDelRoller #CanarioRoller #HarzerRoller #Luna #Biorritmos #Cría #Canaricultura
-
marzo 15, 2026 a las 3:08 pm #646

Sobre la cría de los canarios. Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna.
Por Rafael Cortázar Casado.Tengo un amigo de muchos años que cría canarios Roller igual que yo; bueno, perdón, igual porque criamos la misma variedad de canto, pero con distintos matices a la hora de ayudar a nuestros animales en esa etapa tan importante de sus vidas.
Por cierto, cuando tenemos la ocasión de hablar y sale este tema de la cría, siempre me hace el mismo comentario: “yo siempre junto las parejas el día de San José”.
Cada criador tiene su librillo, en muchos casos coincidente con otros y en la mayor parte de los casos con importantes diferencias, pero no por eso debemos ignorar las verdaderas pautas a seguir para el comienzo de la cría, válidas para todos nosotros.
Independientemente de la latitud geográfica en la que se encuentre el criadero, es la NATURALEZA, con mayúsculas, la que marca los pasos. Tres, como más importantes, son los que debemos tener en cuenta para el inicio de la cría.
El primer aviso que recibimos es que los días empiezan a ser más largos. “Ya anochece más tarde”, me dice mi mujer y me pone sobre aviso; el segundo es que los días ya no son tan grises, empiezan a ser más luminosos, la luz es más intensa; y el tercero es que empiezan a subir las temperaturas.
Todos, en alguna ocasión, hemos observado el paso de los gansos en formación de punta de flecha, hablando entre ellos que da gusto oírlos y verlos en busca de sus territorios de cría. Se acerca la primavera.
Posiblemente habrá diferencias dependiendo de si es un criadero en terraza al aire libre o en salas cerradas con ventanales, de cómo esté orientado, y de un largo etcétera…, pero la naturaleza manda y, cuando se acerca la primavera, a nivel fisiológico en todos los seres vivos empiezan a moverse las hormonas correspondientes, responsables de la multiplicación, y se preparan para la nueva estación.
Cuando digo todos los seres vivos me refiero a todos: los racionales, los irracionales y los vegetales…, como más importantes para nosotros a la hora de profundizar e intentar comprender cómo funciona este complejo mecanismo de la fecundación.
No obstante, hay criadores que por circunstancias se ven en la necesidad de empezar a criar antes de que la naturaleza mueva la batuta de inicio, y lo que hacen es provocar de forma artificial una primavera prematura. Con luz artificial y relojes programados les proporcionan más horas de luz a los canarios y, de forma engañosa, contra natura, consiguen sacar adelante una nueva generación.
Si el adelanto provocado de la cría es de un mes, bueno, los problemas para el canario no serán muy graves. Pero si es mayor el tiempo adelantado, se les provoca a nivel fisiológico un desajuste. Un ejemplo para entenderlo mejor.
Un criador compañero en nuestra Asociación ha traído canarios de fuera de España para trabajar en su criadero. Donde nacieron estos ejemplares se regían sus funciones vitales por la estación propia, con unos parámetros acordes a esa latitud geográfica. Su reloj biológico estaba funcionando al compás con la naturaleza.
Y de pronto se encuentran en otra posición geográfica, con un adelanto en su ciclo natural: días más largos, mayor intensidad de luz, más temperatura. Resultado: nada más llegar al nuevo criadero, empiezan a poner huevos las hembras. Internamente, en su organismo, se ha producido un desajuste a nivel hormonal que se deberá ir ajustando a base de tiempo en su nuevo hábitat.
Adelantar la primavera artificialmente a nuestros canarios no es muy aconsejable.
En estas cuatro líneas que llevo escritas he puesto sobre la mesa dos tipos de relojes que están íntimamente relacionados entre sí: la naturaleza y los seres vivos. Yo diría que relacionados entre sí y, en el caso de los seres vivos, muy influenciados.
Pongamos un ejemplo que nos ayude a entrar en este complejo tema: yo mismo como persona, mis canarios como animales y mis bonsáis como vegetales. A los tres nos influyen las cuatro estaciones del año, las cuatro estaciones de la luna, el perigeo y el apogeo de la luna en su movimiento de acercamiento y distanciamiento de la Tierra.
Los tres seres vivos del ejemplo tenemos nuestro propio reloj interior, intrínseco, particular, que nos distingue, y nuestros propios biorritmos, todos ellos, por cierto, muy influenciados por la naturaleza en que vivimos.
Hay unos dichos populares que todos conocemos y que vienen al caso: “La primavera la sangre altera”. Si notamos cambios en la receptividad de la pareja, el comentario es que está la luna llena.
Efectivamente, altera no solamente a los humanos, también a los animales y a las plantas, cada uno con sus peculiaridades, pero todos se ven afectados y condicionados por la señora LUNA.
Según en qué año estemos, en qué mes, en qué día, en qué estación esté la luna, a qué distancia de la Tierra se encuentra, si se está acercando o, por el contrario, se está retirando, o si está en pleno apogeo o en pleno perigeo. Todo esto influye; incluso la señora luna se encarga de las mareas en los ratos libres que le quedan.
En fin, he mencionado nueve circunstancias que van a influir, queramos o no, en los relojes biológicos de los seres vivos en la Tierra. Posiblemente habrá alguna más, pero yo no las estoy teniendo en cuenta en mi trabajo de campo, en el estudio que empecé en 2019 —ahora hace siete años— y tres que me quedan para completar las estadísticas que me ayuden un poquito más a comprender la relación existente entre la cría y la luna.
Para este trabajo de diez años me estoy sirviendo del LUNARIO de MICHEL GROS, que empecé a utilizar ya hace unos veinte años, cuando comencé a cultivar bonsáis. Herramienta imprescindible para la manipulación de las plantas. Yo lo compro todos los años.
Es un trabajo sobre todo lo que acontece en la cría relacionado con los nueve apartados que he mencionado de la luna. Todo apuntado en el libro de cría, y me sirve para ver cómo influye la luna en función de dónde y cómo se encuentre en determinados momentos. Espero ordenar conclusiones de la estadística cuando tenga, en 2028, todos los datos de la cría.
Centrándome siempre en la luna llena, lo que me ha llamado la atención en los años que llevo con este estudio es que la luna está situada en el perigeo y empezando a separarse de la Tierra a partir de los meses de junio y julio, estando en esas circunstancias los meses de verano, otoño e invierno.
Es en enero cuando la luna está en pleno apogeo y empieza a acercarse a la Tierra en los meses de febrero, marzo, abril y mayo, precisamente los meses en que los seres vivos son más propicios para reproducirse, principalmente los animales y las plantas (este año 2026).




En estas fotos pueden ver cómo la luna llena se desplaza del apogeo al perigeo a medida que pasan los meses, pero tengan en cuenta que, aunque los movimientos de la luna son cíclicos, o sea que se repiten con unas pautas propias, no ocurre lo mismo en lo referente a los días en que ocurren dichas circunstancias.
En los siete años que llevo apuntando datos, nunca me ha coincidido de un año para otro en el día, en el mes y en el posicionamiento y la estación de la luna. Este año el ciclo de la luna es lo que ven en las fotos; el año que viene no tendrá nada que ver.
Ya sabemos que la luna describe una elipse en su desplazamiento en torno a la Tierra, tardando catorce días en pasar del perigeo (cerca de la Tierra) al punto más lejano de la Tierra (apogeo), y otros catorce días para volver al punto de inicio, un total de veintiocho días para el ciclo completo. Precisamente este desplazamiento de la luna, junto con la estación en que se encuentre con respecto al Sol, es lo que más influye en los seres vivos, por lo que estoy viendo en la estadística que estoy haciendo.
Criar canarios utilizando un lunario no es muy corriente y seguro que se pueden contar con los dedos de una mano los criadores que lo hagan.
El lunario es un libro de bolsillo que es muy barato de precio. Ojalá algún otro criador al que le guste investigar se ponga a reflejar en las hojas de cría, de igual forma que anota cuándo hace el nido la hembra, cuándo pone huevos, etc., que luna tiene, dónde se encuentra, etc. Con el tiempo sacará conclusiones válidas para el futuro y para otros aficionados.
Si no se está acostumbrado a usarlo, así de entrada parece complicado, pero no lo es tanto. Es cuestión de apuntarlo todo y sacar conclusiones una vez terminada la cría. Y el año que viene, apuntar y comparar con los datos del año anterior.
No obstante, a pesar de ser cierto que la influencia de la luna en el reloj biológico de los seres vivos los condiciona en su día a día, se tienen que dar al mismo tiempo las tres premisas que mencioné al principio: días más largos, luminosidad y temperatura.
Si tenemos borrascas imprevistas que alteren este equilibrio, entonces los efectos beneficiosos del posicionamiento de la luna se verán alterados y los animales atrasarán su ciclo hasta que las condiciones meteorológicas acompañen.
Pero, para ver la importancia que tiene la luna en los seres vivos, les pondré unos ejemplos relacionados con el bonsái.
El bonsái es una obra de arte viva. Nunca está terminado de modelar, puesto que está vivo, siempre está cambiando, y para mantenerlo y conseguir llevarlo a su máxima belleza el cultivador tendrá que trasplantar de maceta para mantener un volumen de raíces que le permitan vivir en un espacio reducido (se hace en cuarto menguante, con la luna acercándose a la Tierra en su cuarto día); podar ramas que desarrollaron en la estación anterior para mantener su forma y el equilibrio entre las distintas masas (se hace cuando la luna esté en pleno perigeo).
Si se cortara en el apogeo o con la luna retirándose de la Tierra, toda la vitalidad estará en la parte aérea del árbol; saldría la savia a borbotones, puesto que el alejamiento de la luna hace un efecto de succión como si de un imán se tratara; secaría la rama y su raíz correspondiente.
Por el contrario, si se hace la poda en pleno perigeo, toda la vitalidad estará en la tierra, en las raíces; daría la sensación de que la rama está seca, no saldría nada de savia.
Los múltiples trabajos que requieren los bonsáis se deberán realizar en el momento adecuado y en función de la variedad de planta que tengamos, puesto que no se actúa de igual forma con un caduco que con un perenne, por poner un ejemplo; ni tampoco las circunstancias de la luna serán las mismas en función de la especie que se trabaje.
Seguro que se hacen una idea de lo útil que es un lunario para trabajar los bonsáis y, en general, cualquier ser vivo del reino vegetal.
En fin, este es un tema muy complejo, pero creo que se podría tener en cuenta y se debería tener en cuenta. Sobre todo viene bien cuando uno tiene un canario muy bueno y quiere trabajar con él.
En el próximo escrito veremos el aprovechamiento de los biorritmos del canario para obtener descendencia —solo machos o solo hembras— utilizando a la vez a nuestra amiga la luna.
Un saludo.
-
marzo 15, 2026 a las 5:17 pm #650
Os invitamos a leer un nuevo artículo de Rafael Cortázar Casado:
“Influencia de la luna en la cría. Los biorritmos y la luna”Una lectura muy interesante que nos anima a reflexionar sobre la naturaleza, los ciclos biológicos y la posible influencia de la luna en la cría de nuestros canarios.
🌍 Junto al texto original, compartiremos también los enlaces a sus distintas versiones:
🇪🇸 Español
🇬🇧 Inglés
🇫🇷 Francés
🇩🇪 Alemán
🇮🇹 Italiano
🇵🇹 Portugués📖 Os animamos a leerlo y compartirlo.
-
-
mayo 3, 2026 a las 10:19 am #665

Los biorritmos en la cría del canario y la luna.
(Continuación).Siempre que sale a la palestra el tema de los biorritmos, no me queda otra que retroceder en el tiempo hasta el año 1998, cuando yo le pedí a mi maestro Paco Alarcón que me diera la fecha de nacimiento de un pájaro muy especial, de los muchos que tenía. La idea era calcularle el biorritmo para que tuviera hijas, pues en el tiempo que llevaba criando con él nunca le había sacado hembras; sólo daba hijos machos, con cualquier hembra que le pusiera. Dato imprescindible para poder calcular los biorritmos: la fecha de nacimiento del animal. Pues no me la dio nunca, dejé de insistir y me quedé con las ganas; sus razones tendría.
Me parece estar escuchando las preguntas que se están haciendo algunos criadores que empiezan con la lectura de este escrito:
– ¿De verdad merece la pena utilizar el cálculo de los biorritmos en la cría de los canarios?
– ¿Tiene alguna utilidad?
– Esto parece muy complejo.
Yo también me hice las mismas preguntas en su día, y estas fueron mis respuestas:
– Merece la pena. Es muy útil. Y es sencillo de aplicar, dentro de un orden.
Yo, personalmente, utilizo los biorritmos sólo en parejas concretas, no en todas las parejas del año. Sólo en animales muy especiales, lo mismo machos que hembras, individuales por separado, o en parejas que tengan un interés concreto.
Todos somos conscientes de que hay infinidad de formas o métodos a seguir para: formar un criadero desde cero, mantener una estirpe ya consolidada, criar a ver qué sale por el cuento de la vieja, criar sólo los F1, criar por semejanza, hacer tu propia estirpe criando mucha cantidad en base a unos ejemplares como pilares de la estructura, solo o en equipo con otros criadores. Hay tantas formas de hacer, yo diría que como criadores, y en todas ellas se pueden utilizar los biorritmos como otra herramienta más para afianzar el criadero. La cuestión está en que el criador quiera usarla.
De igual forma que la naturaleza se rige por unos ciclos propios, que se repiten nos guste o no y por mucho que intentemos cambiarla, todos los seres vivos tienen también unos ciclos propios, intrínsecos de cada especie, que influyen, nos guste o no, en su existencia, en su vida, en su quehacer diario. Es algo que está incorporado en su ADN. Es el ciclo de la vida en cada ser vivo: son los BIORRITMOS.
La primera toma de contacto que tuve con este tema fue gracias a un boletín de la Asociación de Canaricultores Españoles (A. C. E.) de Madrid, el número 26, con fecha noviembre de 1995. Empecé a trabajar este tema y he ido acumulando datos por mi manía de apuntarlo todo y hacer estadísticas. Después de tantísimos años, uno llega a conclusiones que tal vez les puedan servir a otros criadores que empiezan.
El artículo que publica ese boletín está escrito por el Sr. M. Rodríguez Cruz y, naturalmente, expone una serie de investigadores, científicos, estudiosos e incluso criadores reconocidos que estudiaron los biorritmos. O sea, que es un tema real, que existe, aunque no se use masivamente en el día a día.
En las personas también existen los biorritmos, y nos viene bien un ejemplo para que lo entendamos mejor. A mí me pasa, y me supongo que a ustedes también, que a veces, en el día a día, te encuentras muy efusivo, capaz de comerte el mundo, y con la mujer te pones un poco burro, en lenguaje coloquial; por el contrario, hay días que no puedes ni tirar del cuerpo, no tienes ganas de hacer nada. En la mujer pasa exactamente igual: hay días que es mejor estar tranquilos y mantener la calma, y, por el contrario, otros se encuentran más receptivas y, curiosamente, suele coincidir con la luna llena. Esos son los biorritmos.
Efectivamente, la luna juega un papel importante en todos los movimientos cíclicos que se suceden en la naturaleza y en los seres vivos. Cuando está cerca de la Tierra, los árboles tienen todo su potencial en las raíces, acumulando nutrientes provenientes de la tierra y del agua que la empapa; cuando la luna empieza a separarse de la Tierra, la savia sube con un gran potencial, que aprovecha para crear corteza joven, hojas nuevas para desarrollar más fotosíntesis, flores para mantenerse a sí mismo y a otros seres vivos, frutos con sus semillas para la creación de otras vidas.
En los seres vivos, este proceso de acumulación de energía en una fase baja de calma vital y otra fase de apogeo o de máxima vitalidad es lo que se ha dado en llamar biorritmos o, de forma imaginaria, corriente sanguínea. De igual forma que en los árboles es la savia la que transporta esa energía acumulada, en las personas y también en los animales son el torrente sanguíneo, el sistema nervioso y las glándulas endocrinas los que se adaptan y modifican su comportamiento en función de los ciclos vitales, donde tiene un papel de protagonismo importante la luna.
Empecemos con los canarios.
Desde su nacimiento se les atribuyen cíclicamente dos corrientes sanguíneas, con una continuidad circulatoria totalmente independiente, que se irán entrecruzando sin interferir una a la otra. Una conocida como corriente masculina, con duración de 23 días de duración vital, y otra como corriente femenina, con duración de 28 días de duración vital entre su inicio y el final, ambas con una fase de alta vitalidad y otra de baja o calma.
La utilidad para el canaricultor que haga el cálculo de los biorritmos, al menos para mí, es clara: yo puedo obtener, en función de lo que me interese, o bien sólo hijos machos, o hijas hembras, o ambos sexos en la puesta; además, sabré si van a ser fértiles los huevos o, por el contrario, saldrán todos vanos. A veces se desestiman algunas hembras porque tienen una postura de huevos claros; si se les calcula el biorritmo en esa puesta, puede que esté justificado, no pasa nada. El acierto sobre lo que se quiere obtener será sobre la puesta en la que se hace el cálculo, no en las otras, puesto que, a medida que avanza el ciclo, se van descuadrando los días de máximo potencial y los de calma vital, como verán en los gráficos que he preparado para mejor entenderlo.
¿Y cómo se hace? Pues vamos con ello.
(Boletín 26 ACE). Ambos ritmos, masculino y femenino, tienen dos fases de actividad sexual: una de ellas creciente, hasta llegar al punto álgido, y otra decreciente. Durante la fase ascendente, la vitalidad sexual del animal va elevándose progresivamente hasta llegar al máximo en el punto álgido, sobrepasado el cual comienza el ciclo descendente, reduciéndose gradualmente la potencia reproductora hasta un nuevo ritmo, sin interrupción en la trayectoria y con sucesión continua, cíclico.
Cuando se inicia un ciclo, la intensidad de las fases de cada ritmo, masculino o femenino, va aumentando progresivamente. Puede señalarse en el masculino un período de actividad o de celo culminante a los cinco días y medio, que constituye el punto álgido, comenzando a partir de entonces el descenso, que se caracteriza por una debilidad vital gradualmente pronunciada, con el punto más bajo hacia los dieciséis días y medio.

En idéntica forma se desarrolla el ritmo femenino, con un período de actividad que culmina en los seis días y medio y período de calma sexual culminante a los veintiún días y medio.

Hasta aquí es textual del boletín. A continuación, mi forma de trabajar con estos datos.

Sobreponiendo ambos ciclos, se observa cómo tiene lugar el cruce de fases ascendente y descendente a la mitad del ciclo, puesto que tienen una duración distinta.
Mi forma de hacer los cálculos, por si puede ser de utilidad.
Lo primero que determino es la puesta que me interesa en función de lo que busque con esa pareja concreta: si es la primera, segunda o tercera puesta. A continuación, cojo el lunario de Michel Gros, en el mes que me interesa, y veo dónde se encuentra la mejor luna para asegurar el engallado de los huevos: cuarto creciente hacia la luna llena, cuando la luna se está retirando de la Tierra, no cuando está de vuelta y se está acercando a la Tierra. Si es la primera puesta, me centro en el mes de febrero; si lo que busco es la segunda puesta, me centro en el mes de abril; y si lo que me interesa es la tercera puesta, me centro en el mes de mayo.
Visto en qué banda de días debo moverme para juntar la pareja, calculo la edad del pájaro desde que nació hasta ese día concreto que he preparado previamente en el calendario. A continuación, calculo el biorritmo del macho y el de la hembra por separado, y que corresponda con la puesta que me interesa. A partir de ese punto voy dibujando la línea ascendente-descendente, ya que numéricamente tenemos los días de máximo y mínimo que emplea el biorritmo en su desplazamiento.
Preparo cuatro meses: febrero, marzo, abril y mayo. De esa forma sé siempre en qué condiciones, con relación al biorritmo y a la luna, se encuentran la hembra y el macho, puesto que lo hago por separado. De esa forma me permite cambiar algún macho y encontrarlo con otra hembra que coincida en el biorritmo que me interese, para obtener la clase de hijos que necesite en cada momento.
Desde que nace el canario hasta que muere, los ciclos de biorritmos masculino y femenino están en vigor, no paran nunca. Si hacemos coincidir la parte álgida del ciclo en el macho y en la hembra, tenemos asegurada la fecundidad y, si al mismo tiempo hemos calculado que coincida el biorritmo para machos en ambos progenitores, entonces tenemos asegurada una nidada tan sólo de machos, o de hembras, según los cálculos, o de los dos sexos. Tenemos a nuestra disposición una herramienta para no dejar al azar genético la descendencia que vamos a obtener.
Pongo tres ejemplos de cómo ajusto las puestas en función de lo que busco, y luego veremos los números que se deben hacer.
A) Me ha pasado un compañero una hembra hija de un gran campeón. Lo primero que hago es pedirle, por favor, el pedigrí, imprescindible que sea nacida en la segunda puesta, y la fecha de nacimiento, claro está, para poder calcularle el biorritmo.
De esta hembra me interesan sólo los hijos machos de la primera puesta. Buscaré un macho bastante adulto para dar prioridad a los genes jóvenes de la hembra sobre los del macho. Tendré que mirar los biorritmos del macho y de la hembra para sacar sólo machos. Lo primero que hago es buscar en el lunario el mes de febrero y marzo, como inicio de la primera puesta, para ver con qué días puedo contar más apropiados a la hora de juntar la pareja. Vistos los días más apropiados en cuanto al lunario, calculo los biorritmos de la hembra y del macho en esos días concretos, donde deben coincidir en ambos progenitores la parte alta de la curva, o sea, la de mayor plenitud para machos. Parece complejo, pero no lo es tanto, y les puedo decir que funciona, pues yo he criado y crío puntualmente con este método y coincide totalmente, pero sólo en esta puesta que hemos calculado, no en las otras.
B) Otro ejemplo. Tengo un macho excepcional, de los que ganan todos los concursos que le pongamos por delante. Con este macho voy a contemplar dos formas distintas de proceder.
Primera. De un macho joven con estas características sólo me interesan sus hijas hembras de la segunda puesta. Tengo varias hembras adultas y hay que ver cuál de ellas se ajusta con respecto al biorritmo para hembras en la fecha de la segunda puesta, fecha que busco a continuación en el lunario.
Como me interesa la segunda puesta, me voy al mes de abril y mayo y marco los días más apropiados de la fase lunar, para ir asegurando el engallado de los huevos. Compruebo los días de vida que tienen ambos progenitores para ver en qué condiciones de biorritmos para hembras se encuentran en esos días concretos. Una vez encontrados los días más propicios para sacar sólo hijas, tengo que irme hacia atrás en el calendario, 39 días, para juntar la pareja. Deben hacer la primera puesta y criarla para llegar a la fecha que me interesa a mí para iniciar la segunda puesta. El dato de los 39 días lo comentaré al final del escrito.
Segunda opción a la hora de proceder: como es un ejemplar bandera, se puede pensar en montar una rama nueva para añadir al árbol genealógico global del criadero, o sea, usarlo como semental y obtener de él una buena cantidad de descendencia, tanto hijos como hijas, con distintas hembras. Utilizando la consanguinidad lineal, la consanguinidad paralela y la escalera de hembras durante cuatro años, y cerrando en el cuarto año, obtendremos en el quinto año ejemplares que tendrán en su genética un tanto por ciento muy elevado de genes del ejemplar bandera, o sea, tendrán un tanto por ciento muy elevado de homocigosis.
En este caso se prepara la curva de la luna en sus distintas estaciones para cuatro meses, o lo que es lo mismo, para toda la temporada de cría. Así veremos cuándo interesa juntarlo con distintas hembras, pero al mismo tiempo y en paralelo es obligatorio tener la curva de su biorritmo para los cuatro meses, y ver que cuando entre con otra hembra debe estar la curva en la posición de apogeo. Es indistinto que sea para macho o para hembra, pero en ningún caso se le puede echar con la hembra cuando esté en la fase baja del biorritmo, porque saldrán todos los huevos sin engallar. Se calcula su biorritmo para primeros de febrero y, a partir de esa fecha, se va construyendo la curva contando los días en función de los gráficos que hemos visto anteriormente, donde están los datos necesarios para esta labor. Lo pueden ver en la foto que sigue: los cuatro meses de lunario y los cuatro de biorritmo.


C) Otro ejemplo, y último. Tengo la hembra hija de un campeón que me proporcionó el compañero y tengo el macho extraordinario que acabamos de ver. Se me ocurre hacer una pareja con estos dos ejemplares tan buenos.
Lo único que me interesa de esta pareja es su descendencia, tanto machos como hembras, de la tercera puesta. Nos vamos al mes de mayo para ver en el calendario lunar los días más apropiados para juntar la pareja. Una vez determinado el día más idóneo, calculo el biorritmo del macho y de la hembra para ver en qué posición de la curva biorrítmica se encuentran ambos, independientemente de si es para macho o para hembra, pero de ninguna manera en la parte baja de la curva, porque no engallan, están en la fase de calma vital.
Ahora me tengo que ir hacia atrás en el calendario para ver cuándo los debo juntar, para que les dé tiempo a criar dos puestas y entrar en la tercera, que es la que solamente me interesa. Para entrar en la segunda postura ya he comentado que necesitan 39 días; ahora, para criar la segunda postura y entrar en la tercera, van a necesitar 42 días. Luego las sumo y me dan 81 días para entrar en la tercera puesta, si todo va bien. Cuento los días en el calendario y en ese día los pongo a criar, para que me hagan dos puestas criando pollos y enlacen con la tercera.
Y llegamos al momento de comentar cómo hago los números para el cálculo de los biorritmos. Imprescindible saber el día en que nació el canario. Lo primero es encontrar el día más apropiado con respecto al calendario lunar para asegurar que engallen los huevos. A continuación, contamos cuántos días de vida tiene el ejemplar hasta esa fecha determinada.
El macho tiene 372 días de vida. Y vamos a realizar una sencilla división matemática donde el dividendo son los días de vida que tiene el canario; el divisor es o bien 23 para machos, o 28 si es para hembras; el cociente nos dará los biorritmos completos que tiene el animal en ese día concreto, y lo que nos dé en el resto de la división será el día en que se encuentra con respecto al nuevo biorritmo que ha comenzado. En realidad, ese número, el resto, es lo que nos interesa para concretar si es el día adecuado para lo que voy buscando.
Dividimos 372 entre 23 días que tiene el biorritmo para macho y nos da 16 biorritmos completos y un resto de 4 en esta división. Este resto nos dice que, una vez terminado un biorritmo, ha empezado otro nuevo, estando en el cuarto día, o sea, que está ascendiendo en la curva para llegar a los 5,5 días, que sería el punto de máxima efervescencia vital y, por tanto, sexual para machos. Luego es un día ideal para obtener machos.
Ahora dividimos los 372 días de vida entre 28 días para ver en qué condiciones está para el biorritmo de hembras. Y nos da en la división 13 y un resto de 8. Luego son 13 biorritmos completos y lleva ya 8 días más de un nuevo biorritmo, o sea, que ya ha pasado el día de máxima vitalidad, que es a los 6,5 días.
Tenemos un máximo en la curva biorrítmica de 5,5 para machos y 6,5 para hembras. Yo tengo en cuenta tres días antes y tres días después del máximo y los considero también como buenos, o bien para machos o para hembras, o sea, que considero un total de seis días como válidos para cada uno de los biorritmos, no sólo el día de máximos. Luego, en este ejemplo, el macho se puede utilizar para sacar lo mismo machos que hembras. Si el resto de la división nos diera a partir de 10 y hasta 23 o 28 estaríamos en la parte de calma vital o parte baja de la curva, y como consecuencia los huevos serían vanos.
A continuación, se calculan los días de vida que tiene la hembra, de igual forma. Se contrastan con los cálculos del macho y vemos las coincidencias.
Los biorritmos son lo suficientemente interesantes y con muchas derivadas, que me obligaría a seguir escribiendo sobre el tema, pero lo básico creo que lo he expuesto. Ahora les comento lo referente al número de días que tengo en cuenta para relacionar una puesta con otra en relación a lo que tardan.
Esta estadística está hecha con veinte hembras que han criado pollos en las tres puestas y en un plazo de tiempo de cuatro años. Está hecha en Madrid, España, en un criadero que está a temperatura ambiente, al aire libre, con ventanas abiertas y voladeras al exterior, y con una alimentación concreta. Esto quiere decir que posiblemente, en otras latitudes geográficas, con otra instalación distinta del criadero y con otra alimentación, no coincidan los días que empleen las hembras en criar una puesta y pasar a la siguiente. Eso tendrían que contrastarlo para cada caso concreto.
Sin más, un saludo y espero que les pueda servir de utilidad este escrito, si he conseguido explicarlo bien.
Para facilitar su lectura y difusión internacional, el artículo está disponible en varios idiomas:
Español: https://drive.google.com/…/1GfriKKUCGTwaA4m1BoT…/view…
English: https://drive.google.com/…/11pgmO2Re9BO5Ur…/view…
Français: https://drive.google.com/…/1d9xpu4UCh8QwiQVr4t5…/view…
Deutsch: https://drive.google.com/…/19Lme7u…/view…
Português: https://drive.google.com/…/1awxfU…/view…
Italiano: https://drive.google.com/…/1dxH6PSAikJ…/view…
-
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.
